La contaminación
La
contaminación es un fenómeno natural causa del hombre, la contaminación puede
clasificarse según el tipo de fuente de donde proviene, o por la forma de
contaminante que emite o medio que contamina. Existen muchos agentes
contaminantes entre ellos las sustancias químicas (como plaguicidas, cianuro,
herbicidas y otros.), los residuos urbanos, el petróleo, o las radiaciones
ionizantes. Todos estos pueden producir enfermedades, daños en los ecosistemas
o el medioambiente. Además existen muchos contaminantes gaseosos que juegan un
papel importante en diferentes fenómenos atmosféricos, como la generación de
lluvia ácida, el debilitamiento de la capa de ozono, y el cambio climático.
Hay muchas
formas de combatir la contaminación, y legislaciones internacionales que
regulan las emisiones contaminantes de los países que adhieren estas políticas.
La contaminación está generalmente ligada al desarrollo económico y social.
Actualmente muchas organizaciones internacionales como la ONU ubican al
desarrollo sostenible como una de las formas de proteger al medioambiente para
las actuales y futuras generaciones.
Contaminación Atmosférica
En las grandes ciudades, la contaminación del aire
se debe a consecuencia de los escapes de gases de los motores
de explosión, a los aparatos domésticos de la calefacción, a las industrias
-que es liberado en la atmósfera, ya sea como gases, vapores o partículas
sólidas capaces de mantenerse en suspensión, con valores
superiores a los normales, perjudican la vida y la salud,
tanto del ser humano como de animales
y plantas.
Esta capa (la atmósfera) absorbe la mayor cantidad de radiación solar y debido a esto se produce la filtración de todos los rayos ultravioletas.
El aumento de anhídrido carbónico en la atmósfera se debe a la combustión del carbón y del petróleo, lo que lleva a un recalentamiento del aire y de los mares, con lo cual se produce un desequilibrio químico en la biosfera, produciendo una alta cantidad de monóxido de carbono, sumamente tóxica para los seres vivos.
La contaminación atmosférica proviene fundamental-mente de la contaminación industrial por combustión, y las principales causas son la generación de electricidad y el automóvil. También hay otras sustancias tóxicas que contaminan la atmósfera como el plomo y el mercurio. Es importante que los habitantes de las grandes ciudades tomen conciencia de que el ambiente ecológico es una necesidad primaria. Se debería legislar sobre las sustancias que pueden ir a la atmósfera y la concentración que no debe superarse.
El aire contaminado nos afecta en nuestro diario vivir, manifestándose de diferentes formas en nuestro organismo, como la irritación de los ojos y trastornos en las membranas conjuntivas, irritación en las vías respiratorias, agravación de las enfermedades bronco pulmonares, etc.
Existen diversos modos de evitar la contaminación del aire, a saber:
* Uso de combustibles adecuados para la calefacción doméstica e industrial.
* Usar chimeneas con tirajes o filtros en condiciones de cumplir sus funciones.
* Mantener los vehículos motorizados en buenas condiciones.
* No quemar hojas o basuras, etc...
Esta capa (la atmósfera) absorbe la mayor cantidad de radiación solar y debido a esto se produce la filtración de todos los rayos ultravioletas.
El aumento de anhídrido carbónico en la atmósfera se debe a la combustión del carbón y del petróleo, lo que lleva a un recalentamiento del aire y de los mares, con lo cual se produce un desequilibrio químico en la biosfera, produciendo una alta cantidad de monóxido de carbono, sumamente tóxica para los seres vivos.
La contaminación atmosférica proviene fundamental-mente de la contaminación industrial por combustión, y las principales causas son la generación de electricidad y el automóvil. También hay otras sustancias tóxicas que contaminan la atmósfera como el plomo y el mercurio. Es importante que los habitantes de las grandes ciudades tomen conciencia de que el ambiente ecológico es una necesidad primaria. Se debería legislar sobre las sustancias que pueden ir a la atmósfera y la concentración que no debe superarse.
El aire contaminado nos afecta en nuestro diario vivir, manifestándose de diferentes formas en nuestro organismo, como la irritación de los ojos y trastornos en las membranas conjuntivas, irritación en las vías respiratorias, agravación de las enfermedades bronco pulmonares, etc.
Existen diversos modos de evitar la contaminación del aire, a saber:
* Uso de combustibles adecuados para la calefacción doméstica e industrial.
* Usar chimeneas con tirajes o filtros en condiciones de cumplir sus funciones.
* Mantener los vehículos motorizados en buenas condiciones.
* No quemar hojas o basuras, etc...
En conclusión la
contaminación ha provocado daños en el ecosistema, en la vida del hombre, de
los animales y plantas. La acción del hombre, el progreso y la intención de
mejorar las condiciones de vida son las causas principales de la contaminación
ambiental que está sufriendo el planeta. A su vez, los efectos de esta acción
la padece el mismo hombre.
Los
contaminantes pueden producir efectos nocivos e irreversibles para la salud a
determinados niveles de concentración. Los efectos dependen de la dosis y de la
frecuencia de exposición a ese contaminante.
Efectos de la
contaminación en el ser humano:
Según algunos
expertos, muchos de los efectos de la contaminación se relacionan, de forma
directa, con el nivel social y económico en que se encuentren las comunidades
afectadas.
La pobreza, la falta de acceso a agua potable
y de vivienda junto a la combustión de leña y carbón influye de manera
significativa sobre la salud de las comunidades más vulnerables que habitan el
planeta.
La parte de la población más afectada por la contaminación
ambiental son: los ancianos, los niños, las embarazadas y los enfermos con
problemas respiratorios.
Efectos de la
contaminación en los animales:
La fauna que
vive en la tierra es la que más ha sufrido la contaminación. A causa de
acciones contaminantes, intencionadas o no, muchas especies están en peligro de
extinción.
Por ejemplo, la contaminación acústica en el
mar y los océanos ha afectado en la salud y en el comportamiento de numerosas
especies submarinas, como delfines, ballenas, algunos invertebrados y otros
animales marinos.
La contaminación química también daña a los
habitantes del mar. Muchos investigadores encontraron restos de metales y de
sustancias muy contaminantes como el mercurio, el cadmio, el cobre y el plomo
en especies acuáticas.
La contaminación lumínica cambia el
comportamiento de muchos animales. Algunos expertos y ecólogos observaron que los murciélagos han
logrado adaptarse a la vida en la ciudad porque, su alimento principal, las
polillas se han trasladado, atraídas por la luz de las farolas. Por el contrario, otros animales, necesitados
de oscuridad, al intentar alejarse de la luz terminaron en el mar, donde es
difícil conseguir alimentos
Gracias por
prestar su atención nos vemos a la proccima
No hay comentarios.:
Publicar un comentario